La RICOH GR IV Monochrome es una cámara compacta dedicada exclusivamente a la fotografía en blanco y negro, ideal para puristas y creadores que buscan una expresión visual más directa y emocional.
Equipa un sensor CMOS monocromático APS-C de 25,7 Mpx sin filtro de color, lo que produce imágenes con nitidez extrema, contraste profundo y gradaciones tonales ricas sin interpolación de color.
Su objetivo fijo equivalente a 28 mm con apertura F2.8-F16 ofrece gran nitidez y amplitud, perfecto para fotografía callejera, documental o paisajes urbanos.
Cuenta con estabilización de imagen SR de cinco ejes, un sistema de enfoque rápido, pantalla táctil de 3 pulgadas y modos de control de imagen específicos para blanco y negro que permiten ajustar contraste y textura sin necesidad de edición externa.
Su diseño compacto y discreto mantiene la portabilidad de la serie GR, convirtiéndola en una herramienta creativa única para fotógrafos que quieren explorar el blanco y negro con precisión profesional
Cámara compacta Ricoh GR IV Monochrome
Basada en las prestaciones de la GR IV, esta cámara mantiene el icónico objetivo equivalente a 28 mm con apertura máxima F2.8, ofreciendo la misma calidad de imagen, portabilidad y rapidez que el modelo original.
Como novedad, integra un sensor APS-C exclusivo para fotografía monocromática, junto con un filtro rojo incorporado en el objetivo y dos nuevos modos de imagen, pensados para potenciar la expresividad y el contraste en blanco y negro
Sensor CMOS monocromático
Ricoh ha desarrollado un sensor específico para fotografía en blanco y negro, un CMOS monocromático APS-C sin filtro de paso bajo (AA) capaz de ofrecer imágenes de alta definición con 25,74 Mpx efectivos.
Este sensor destaca por su nitidez excepcional, una gradación tonal rica y precisa y una sensibilidad extrema de hasta ISO 409.600, ideal para trabajar en condiciones de luz muy reducida.
A diferencia de los sensores de color tradicionales, que utilizan filtros RGB y requieren interpolación para generar imágenes monocromáticas, el sensor de la GR IV Monochrome registra directamente la información de luminosidad en cada píxel.
Esto permite reproducir los detalles con mayor precisión, obtener una resolución más pura y lograr transiciones tonales más suaves y naturales, ofreciendo un nivel de detalle y profundidad únicos en blanco y negro.
Mayor expresividad en blanco y negro
Otra de las grandes novedades de este modelo es la incorporación de un filtro rojo físico integrado en el objetivo, que sustituye al filtro de densidad neutra de la GR IV y puede activarse o desactivarse fácilmente mediante el botón Fn.
Al dejar pasar únicamente las longitudes de onda rojas, este filtro permite crear imágenes más dramáticas, oscureciendo cielos azules para resaltar las nubes o haciendo que los elementos rojos aparezcan más luminosos y destacados, incrementando el contraste general de la escena.
Además, Ricoh introduce dos nuevos modos de control de imagen exclusivos para blanco y negro. El modo Solid utiliza una curva tonal más dura para lograr un aspecto limpio y definido, con bordes precisos y gran claridad. Por su parte, el modo Grainy aporta un marcado efecto de grano inspirado en la fotografía química, similar a las copias en haluros de plata.
Este modo preserva las altas luces y evita el de las sombras empastadas, generando un grano visible incluso en pantallas móviles, con un carácter auténtico y expresivo.